Evolución de las teorías sobre el currículum - Tadeu da Silva

 

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De las teorías tradicionales a las teorías críticas en educación

En este texto, Tomáz Tadeu da Silva se refiere a la evolución que han tenido las teorías sobre el currículum a lo largo del tiempo. Comienza por señalar que el término currículum (tal y como hoy lo conocemos) recibe su influencia de la literatura educativa norteamericana. En ese tipo de escritos, como por ejemplo The Currículum, el libro que Bobbit escribió en 1918, el currículum es designado como un campo especializado de estudios que pretende responder a interrogantes cruciales de ese momento de la historia estadounidense en donde las fuerzas económicas, políticas y culturales procuraban moldear los objetivos y formas de la educación estandarizada.

En ese sentido, Bobbit proponía que la escuela funcionara de la misma forma que una empresa, quería que el sistema educativo fuera capaz de especificar los resultados que pretendía lograr y que fijara los métodos y formas de medición en forma precisa. Este enfoque ha evolucionado hacia postulados tecnicistas que se exponen en los discursos de las nuevas reformas educativas, donde se perciben modos de gestión gerencial basados en principios eficientistas y tecnoproductivos que aspiran al ascenso social apoyado en la tesis de la eficacia y la competitividad.

Es la aceptación, el ajuste, la adaptación, lo dominante, ya que se está más preocupado por la manera de llevar a cabo la educación. Es una mirada desde la organización, que se presenta como neutra, científica, desinteresada y técnica. Los estudiantes deben ser procesados como un producto, especificando objetivos, procedimientos y métodos para la obtención de resultados que puedan ser medidos con precisión, en forma de un conductismo educativo (desde Bobbitt, 1918 y Ralph Tyler, 1949-1970). Así se formulan sus categorías teóricas como objetivos,  eficacia, metodología, didáctica, organización,  planificación la enseñanza-aprendizaje, evaluación,

La orientación dada por Bobbit dominó las vertientes educacionales del siglo XX, sin embargo debió competir con la propuesta progresista de John Dewey que estaba más preocupado de la formación democrática de los estudiantes en libertad que de la preparación para la vida laboral de ellos. A pesar de la mirada libertaria de Dewey, el modelo propuesto por Bobbit tuvo mayor aceptación ya que en 1949 se consolida en manos de Ralph Tyler quien postula que el currículum se establezca en torno a la idea de organización y desarrollo. Este autor agrega que los objetivos deben ser claramente definidos y establecidos para lograr los aprendizajes deseados. Si bien es cierto estos modelos tecnocráticos tiene muchas deficiencias en cuanto a su mirada, tienen elementos que hay que rescatar como es el tema del planteamiento de objetivos, algo fundamental en el proceso enseñanza-aprendizaje.

Estos modelos constituyen la vía para comenzar a sentar las bases para que nazcan las reflexiones en torno al currículum ya que surgen como contrapartida del currículum clásico.

Hasta ahí la reflexión de Tadeu gira en torno a las teorías tradicionales del currículum para dar paso luego a los postulados críticos (década del 70’) encarnados por autores como Paulo Freire, Louis Althusser, Bourdieu, Passeron, Bernstein y Young, entre otros.

Estas teorías críticas desconfían del statu quo, responsabilizándolo de las desigualdades e injusticias sociales, en ese sentido pretenden ser transformadoras de la realidad y se enfocan en lo que el currículum hace y no en cómo hacer el currículum.

En el caso de Althusser las ideas se basan en el concepto de ideología. Para él la escuela actúa ideologicamente por medio del currículum, actuando de manera diferenciadora y generando desigualdades de clases “la escuela contribuye a reproducir la sociedad capitalista, al transmitir, a través de las materia escolares, las creencias que nos hacen ver el orden social existente como bueno y deseable”. (Tadeu da Silva pág. 37).

En ese sentido la escuela contribuye a este proceso a través de la funcionalidad de las relaciones sociales de los puestos de trabajo. Situación que actualmente se evidencia en la sociedad.

Esta dinámica de reproducción social también es abordada por Bourdie y Passeron pero desde una perspectiva de reproducción cutural en donde la cultura dominante garantiza la reproducción de la sociedad a través de la aceptación de sus gustos, valores y hábitos.

En esta perspectiva crítica, el concepto de teoría deriva al de discurso o texto, en la medida que sus representaciones de la “realidad” (cómo es y cómo debería ser) tienen “efectos de realidad”. El objeto descrito es inseparable de su descripción. El discurso sobre el curriculum crea una idea particular de curriculum (Tomaz Tadeu da Silva,2001). Es precisamente el otro presupuesto básico para comprender el papel de la escuela (y muy especialmente el de la escuela pública), el que nos lleva a afirmar que ésta ha dejado de ser interpretable sólo como espacio de reproducción ideológica y social, para convertirse en un posible escenario de crítica y resistencia contra-hegemónica. De entre diversos motivos podríamos señalar los siguientes:

 

a)      Frente a la falta de "representatividad" del saber escolar, que soslaya las realidades culturales presentes en el aula (Gimeno, 1991), se hace imprescindible un espacio de intercambio y cruce cultural que, en condiciones de simetría, puedan generar "competencia cultural" y, por tanto, mayor capacidad de afrontar realidades diversas y respuestas alternativas. Urge, por tanto, facilitar habilidades cognitivas y culturales que ayuden a descodificar (leer) y codificar (expresar) con registros alternativos que rompan con la pasividad del consumidor, incapaz de controlar el proceso de tecnologización  de la sociedad de la información y de las claves culturales con las que viene expresada la cultura escolar.

 

b)       La escuela, es un escenario posible de crítica que permite el cuestionamiento de modelos sociales hegemónicos y puede dar a conocer otros, alternativos y emancipadores.

 

c)       La escuela supone una posibilidad de vivenciar espacios de experiencia y de diversidad que permitan salir de un recentramiento en sí mismo al alumnado (individualismo) y que, de esta manera, faciliten la conexión con la realidad social (IRES, 1991; Gil, 1993).

 

Así, las garantías institucionales de la posibilidad de una cultura democrática, de una reconstrucción y expresión de la propia identidad y de poder compartir e interaccionar las creencias y valores, están al menos, posibilitadas y recogidas en la escuela pública. Escuela cuya calidad tendrá su papel en la medida que recoja el sentido realmente educativo, en sí mismo, es decir, el desarrollo de una ciudadanía crítica.

 

¿Debe la escuela tomar en cuenta esas realidades complejas, esas problemáticas que he mencionado más arriba, y esos actores que están actuando en ellas, y que conforman una dimensión importante de la realidad en la que nos desenvolvemos?.

¿Debe la escuela optar por constituirse en ese espacio crítico, de intercambio, debate y reconstrucción cultural alternativo?.

 

Según el sociólogo Basil Bernstein “el currículum define lo que cuenta como conocimiento válido, la pedagogía define lo que cuenta como transmisión válida del conocimiento, y la evaluación define lo que cuenta como realización válida de ese conocimiento por parte de quien es enseñado” (Tadeu da Silva, pág. 87).

En ese sentido me parece interesante destacar la distinción que realiza Bernstein entre currículum tipo “colección” y el “integrado”. En el primero las áreas y los campos de conocimiento se mantienen aislados, separados. En el segundo, por el contrario, las distinciones entre las diferentes áreas del conocimiento son mucho menos nítidas y se centran en un principio englobador al cual se subordinan todas las áreas que lo componen. De esto se desprende que “cuanto mayor sea el aislamiento, mayor es la clasificación existente en el currículum”, lo que genera separatividad y control a través del poder que provoca la transmisión de conocimientos aislados.

Finalmente Tadeu da Silva se refiere al currículum oculto el que “está constituído por todos aquellos aspectos del ambiente escolar que, sin formar parte del currículum oficial explícito, contribuyen, de forma implícita a los aprendizajes sociales relevantes”. Este currículum oculto rara vez se hace explícito porque no está en el papel, no tiene que ver con contenidos, sino que se percibe enlas actitudes, comportamientos, valores y orientaciones que permiten que los estudiantes se ajusten a la estructura y al modelo que quiere promover el establecimiento educacional en donde se encuentran.

El discurso pedagógico crítico supone un intento de "compresión del mundo y de transformación de la realidad. Hablar de concientización en el sentido que le da Paulo Freire (1990) y tantos educadores de América Latina, supone una educación como “un acto de conocimiento y un proceso de acción transformadora sobre la realidad”; así la acción educativa es esencialmente una acción transformadora, una acción comprometida y el papel de la educación es estratégico en este mundo rasgado por conflictos e injusticias. De ahí que se haya denominado a la educación emancipatoria, conceptualizada como Global (Celorio, 1995; Antón, 1998), concientizadora e intercultural, en el sentido de cuestionar el contenido del concepto del modelo cultural y de desarrollo y recentrar el discurso, sobre la interdependencia de los problemas entendidos a escala planetaria, abordando una explicacíón dialéctica y globalizada de los problemas mundiales.

Frente a esta nueva complejidad, es cada vez más urgente un trabajo crítico que permita análisis y dé herramientas de comprensión. Nunca como ahora ha sido necesaria una educación para la neoalfabetización ( en el sentido en el que lo formula Henry Giroux) y la descodificación de la información, los lenguajes utilizados y sus códigos simbólicos: nunca como ahora los educadores y educadoras críticos,  tienen por delante el reto de educar para concienciar y transformar.

 

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Comentarios

Excelente la aparición y planteamientos al autor (Tadeu da Silva),para los curricultores y docentes en general el tema es significativo.

DESEO OBTENERLO,AGRADEZCO INFORMACIÓN AL RESPECTO.

Atentamente

Miriam Alvarez(UPEL-IPMJMSM-Venezuela)

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Buenas noches Jenny

 

Sería bueno que hiciera un link con el texto completo del libro del señor autor del libro que usted comenta. Muchos investigadores prefieren leer la fuente. La lectura a veces tiene sesgo en cuanto a interpretacion

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Jenny, gracias por este interesante artículo. Me parece que las ideas estan bien sintetizadas y además tu inclusión crítica y de opinión sobre el texto de Tadeu Da Silva son apropiadas para generar una visión crítica sobre el curriculum actual y su evolución.

Está claro que aún el sistema educativo se rige por las directrices de un curriculo tradicional, y por lo mismo, se gestiona desde una perspectica cerrada del mismo.

El desafío como profesores será, por tanto, cambiar las metodologías del quehacer docente y generar un pensamiento crítico en los estudiantes, basado en la internalización de que el sistema hegemónico no debe soslayar nuestros propios ideales y principios de vida y visión de mundo.

Muchas gracias!

 

Camilo, estudiante de pedagogía en lenguaje y comunicación.

Valdivia, Chile.

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